¡Que viva España!

La desvergüenza tiene un nombre. Se llama Barberà. Se llama Camps. Se llama Fabra. Se llama Costa. Se llama Urdangarin. Será cosa de El Jueves. O será cosa de España.

Sí, España. Esa España de pandereta, palmera, pícara y sinvergüenza, que ladra y muerde -y que nos perdonen nuestros hermanos los perros por la comparación. Politicuchos, yernísimos y arribistas varios nos han demostrado ya su calaña: ¿servidores públicos? Mamadores públicos es lo que son, mamadores de la teta pública. Y no es una cuestión meramente partidista: chorizos los hay en todo lado.

España, sí. Porque si triste es que una pila de vividores naden en la abundancia a costa del presupuesto público más desolador resulta que sigan gobernando y con mayoría absoluta. Antes de que lo único que nos quede sea la esperanza quizás tendríamos que analizar qué parte de culpa tenemos en todo esto -eso o deshacernos de todo a patadas, lo que llegue antes.

Mientras tanto, coge palomitas y… ¡Que viva España!

Etiquetado , , , , , ,

El nacimiento de las mariposas

¿Se imaginan ustedes que los gusanos llamen “crisis” al nacimiento de las mariposas? Pues me da a mí que si aguzan los oídos algo así le dicen nuestros hermanos los gusanos. Y es que hay mucho de determinismo psicológico y cultural en nuestra perspectiva de las cosas y esto hace que muchas veces cualquier cambio se vea como una crisis cuando no lo es. El acto más revolucionario que podemos hacer en estos tiempos confusos es ser optimistas. Necesitamos ser optimistas para llegar a presenciar el nacimiento de las mariposas.

Normalmente ni elegimos nuestras creencias, ni nuestros valores y ni siquiera nuestras aspiraciones. Todo ello nos viene determinado durante nuestro proceso de condicionamiento. ¡Y fíjense que creemos tener las riendas de nuestra vida!  Nuestra forma de comprender la vida, tomar decisiones y buscar logros está condicionada desde que nacemos por nuestro entorno y sus proyecciones. Ese es el angosto margen de la libertad.

Y para tiempos angostos, los nuestros. Como fichas de dominó hemos visto caer en los últimos años, entre otros muchos a instituciones y estados de lo más solvente hasta entonces: Lehman Brothers, Bank of America, Irlanda, Portugal, Grecia, Italia. Todo gracias a los especuladores y su entramado de ingeniería financiera cuyo objetivo es el lucro sin límites ni piedad. En este contexto, los logros sociales conseguidos en épocas pasadas corren un grave peligro y quizás de aquí a unos años tendremos que explicar a nuestros niños que la enseñanza pública se terminó, que la sanidad pública se terminó, a los parados que no tienen derecho a subsidio alguno y a los abuelos que las pagas de jubilación y viudedad también se terminaron.

Y la desvergüenza tiene un nombre. Empecemos por las entidades bancarias, los mercados, agencias de calificación, bancos mundiales y europeos, fondos monetarios, fondos de inversión, los gobiernos que permiten este desbarajuste. ¿Saben que en la bolsa se puede vender algo sin tenerlo? ¿Y saben, además, que es perfectamente legal, que no hay que pagar impuestos ni comisiones si se hacen las transacciones de cierta manera? Y mejor no empecemos con los paraísos fiscales. En este contexto nos dicen que tenemos que apretarnos más y más y más el cinturón, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Bueno, de entrada unos más que otros.

Finalmente, va a parecer que, en efecto, la esperanza es lo único que no podemos perder porque es lo único que nos va a quedar. ¿Y qué vamos a hacer? Nada, sobrevivir, como siempre. Agarrémosnos de las manos y esperemos pacientemente el nacimiento de las mariposas.

Etiquetado , , , , ,

Economía divulgativa

Pensando en el bienestar y en la seguridad económica de nuestros lectores en estos tiempos de incertidumbre nos vemos obligados a promover este curso de economía divulgativa, acelerado, eso sí, pero con lo justito para que no nos pase como a Gelsomina en La Strada. Abran sus ojos de leer, conecten su cerebro de pensar y ojalá sean moderadamente diligentes y responsables.

1.- Si en el año 2007 usted hubiera invertido 1.000 euros en acciones del Royal Bank of Scotland, siguiendo los consejos del hoy ministro de Economía Luis de Guindos, hoy tendría 29 euros.

2.- Si ese mismo año y siguiendo los consejos del mismo Sr. de Guindos hubiera invertido 1.000 euros en Fortis, un gigante del sector bancario, hoy tendría 39 euros.

3.- Si en el año 2008 usted le hubiera comprado directamente a Luis de Guindos acciones de Lehman Brothers por un importe de 1.000 euros, hoy tendría 0 euros.

 4.- Si en el año 2009 usted hubiera seguido los sabios consejos de Luis de Guindos le hubiera dado por invertir 1.000 euros en Cuotas de Participación de la Caja de Ahoros del Mediterráneo, hoy tendría 0 euros.

 5.- Si en el año 2007 usted hubiera comprado Rioja, Ribera del Duero o unos humildes Jumilla -vino y no acciones de los viñateros-, por un valor de 1.000 euros, y se hubiera bebido ese vino tranquilamente hasta la última gota, hoy, la venta de los envases vacíos le significaría una ganancia de 69 euros.

Moraleja de este curso acelerado de economía divulgativa: Beba vino.

Etiquetado , , , ,

No me gusta

Uno de los grandes misterios de la humanidad junto con las caras de Bélmez, las pirámides de Egipto y la caída de la Unión Soviética es que Facebook no tenga botón de “No me gusta” -cualquiera pensaría que están en una onda positivista rollo Alejandro Jodorowsky. Y es que últimamente lo he necesitado más que nunca tras leer una tras otra las noticias sobre los recortes en educación, sanidad y gasto social, las subidas de impuestos y la desfachatez generalizada de los servidores públicos de uno y otro partido -de aquí en adelante llamados “mamadores de la teta pública”;  eso sí, con inusitada frecuencia, por decreto ley. ¡Viva la democracia!

Todo esto, supuestamente, es para superar el déficit del Estado y las Comunidades Autónomas provocado por años de desenfreno y corruptelas varias. ¿De quién? Pues, obviamente, según nuestros sabios políticos (“sabios tiene la Santa Madre Iglesia”) la culpa es de los maestros, los médicos, los autónomos, los asalariados, los fontaneros, las verduleras, etc. que, como todos saben, inflaron los precios de los bienes inmuebles, facilitaron el crédito, abrieron las fronteras a mano de obra extranjera, rescataron bancos, se indignaron y los desindignaron, y prometieron no subir los impuestos para luego subírselos. ¿Fue algo así, no?

Bueno, pues no me gusta, no. No me gusta nada. ¿Los políticos y banqueros se reirán de nosotros cuando no los vemos? Fijo que sí. El último recorte a nuestros compañeros docentes en la Comunidad Valenciana finiquita de facto la enseñanza pública. ¿Cuándo y de dónde vendrá el próximo?

Y no me gusta más que nada porque, más allá de las evidencias de choriceo, mamoneo y sinvergüencerías varias aún no ha habido el gran estallido social que debería haber seguido el ahora famoso 15M. Y por ahí es por donde vendrán aún más problemas. Quizás lo que urge en este momento es ir poniendo nombre a la desvergüenza. En fin, paisanos, ¡alborótense antes de que lo prohiban (por decreto ley)!

Etiquetado , , , ,
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.