Summa cum laude Revista Nemesis, 8  2007 Francisco Villena

¿Bautista? ¿Qué dices? ¿Que hay un liqueo en el rufo? Pinche rufero. ¡Qué bien nos chingó la madre! Para exactitud del idioma y mayor claridad han de saber que jamás había tenido problemas con ningún rufero en el pasado. ¿A poco no saben qué es un rufero? ¿Pero qué lengua hablan? Aquí todo el mundo sabe que el rufero es el bricklayer que se encarga del rufo, del tejado, como decía mi abuelo, el zapatero, porque mi otro abuelo, el pocero y picapedrero, les habría dicho que quien se encarga del rufo no es el rufero sino el tilero.

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Acá me tienen, güeyes, bien bravo porque esta noche tenemos melodía con las gotas que caen del techo. I’m gonna be awake for the whole freaking night. My God. Comencen a encendre els llums a tot arreu. N’hi ha fum aux fireplaces. I guess. Se nos ha hecho una mancha de humedad en el silin y no hay manera de removerlo y yo, claro, estoy enojado. Apenas acierto a hacer la línea recta sin perderla, no como el toro Panchito que hizo un surco de trescientos metros sin torcerse. ¿Acaso tampoco conocen al toro Panchito? A mí me parece que se tienen que remitir a mi manual de moral, el que escribí en el año que Ramón García no se atrevió a pronunciar por miedo a los pareados. Vengo y voy en este cuento como contorsionista que soy desde mi época en el circo, aquel mismo que luego me dejó varado.

Han de saber que fui vocero en el circo justo antes de venir acá, la Philadelphie. Es la ciudad de los quesitos. Minha Philadelphie. Melange de langages, de couleurs, de moi-même. Suburban Station. Literatur pour the gossos, pour les chiens. Mis historias en el circo las pueden leer en el manual de moral que escribí para mayor gloria de la Iglesia Católica y los opusinos que financian manifestaciones en contra de mis hermanos, mi prójimo, mis prójimos como diría el señor Etxebarria, un viejo amigo más vasco que el RH negativo. Sin embargo, han de saber que yo de esos nada sé porque a mí me curó el doctor Aquilino Polaino, autor de Marte y Venus en el dormitorio, el único libro que, siendo de sexo, aburre. No va el muy güey y dice que para que el sexo sea provechoso -¿provechoso?- son necesarias la comunicación y la complicidad con la pareja. ¡Chinga tu madre! Lo único que hace falta es una habitación en un motel de carretera en el mero Midwest y una botella de tequila bien barato del díler habitual. ¿Y qué pienso de los peperos? Hay gente que opina que todos los peperos son unos hijos de puta y que sus padres comen pollas en estaciones de autobuses y cines solitarios. Yo digo lo que ellos dijeron sobre lo que dijo Aquilino: “Ni estoy de acuerdo ni dejo de estarlo”. Yo de eso nada sé.

Mejor le dejamos al señor Polaino el protagonismo. ¿Qué les voy a contar de sexo? ¡Ah yo nada! Mis labios están sellados. Où sont les étoiles? Up there in the sky? Heaven? Le paradis? Quiero que sepan que del liqueo se encargará mi amigo Xico, que fue el enano del circo, y que después de trabajar en el Sexófono, una línea erótica que creó él, se vino a Cheeseville a buscarse la vida. Él fue el pepenador en el Defe, Ciudad de México para los advenedizos, que creó el primer Sindicato Nacional de Pepenadores. Si no saben qué es un pepenador les remito a wikipedia, enciclopedia gratuita del saber popular. Mi enciclopedia favorita es, sin embargo, la Bailly-Baillère, que contiene abundantes artículos históricos, sociológicos y literarios del pasado siglo, un siglo donde la especie humana se graduó summa cum laude en terrorismo y en liqueos de rufo. ¡Pinche tilero que nos chingó el rufo!

Se me pasan los minutos, las horas, escuchando la misma melodía. ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas! ¡Qué ridículas son las onomatopeyas en español! Aunque he de decir que son más enfáticas que en inglés. Con lo que en español hacemos canciones, “Clavelitos”, en inglés apenas les da para un State of the Nation address. L’histoire d’un garçon né aux Pyrénées. ¿No recuerdan el último discurso? A decir verdad, yo no mucho, pero lo que sí recuerdo era la cara de Hilary. Ella estaba allá, abajo, en las gradas, con todos esos pinches huesudos o barrigudos que tienen más alhajas que toda la nobleza española y más collares que la Collares. Ustedes ya saben. Hablando de política, han de saber que soy un devoto de la Constitución española. ¡Qué gran libro! Lo tengo pegadito, sanguchado en mi librero entre El viaje al centro de la tierra y La vuelta al mundo en ochenta días por unidad estilística y temática. Artículo 47, les leo: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Apenas hoy me desperté con la noticia de que el BBVA va a promocionar hipotecas a cincuenta años. ¡Chas! ¡Cásese con el banco y prométale fidelidad hasta que la muerte los separe! ¡Hay que joderse! Où est la glace et le glacier là-bas? L’enfer? ¿Estatut? ¿ETA? ¿Nacionalismos? El salario medio real en el Estado español se sitúa en niveles de 1997 y la temporalidad crece hasta el 34%. Según el estudio de una ETT, el salario medio de los españoles descenderá un 1,1% en el primer trimestre del año, mientras que en el segundo caerá un 1,6%. ¿Alguien lee prensa seria? ¿Alguien me presta el Qué me dices, el BOE del mundo del colorín? Se n’hem de fotre… Disculpen la divagación y vayamos a la historia que aquí nos ocupa.

Llegué a The City of Brotherly Creamcheese porque en un país en el que amanece por Antequera yo tenía que irme por los Cerros de Úbeda haciéndome las de Villa Diego. Ya me entienden. Por las razones por las que he hecho todas las cosas en esta vida: “porque sí y acabó”. El apartamento es bien chiquito pero muy acogedor, disculpen mi lenguaje, pero así es. Conocí muchas gentes de los lugares más indómitos del planeta. ¿Que cómo se dice esdrújula en hebreo? No se preocupen yo le pregunto a Kobi y les cuento. Literatur pour the gossos, pour les chiens. C’est la vie d’aujourd’hui. L’Andorre, ses neiges. ¡Qué lejanas!

Lejanas. Lejanas. Más allá del océano de la Atlántida, tierna civilización de la que hoy sólo queda la Montaña Madre, El Ávila, allá en Caracas, en mi querida Venezuela. Les neiges d’Escaldes-Engordany sont tan lejanas como aquella entrevista de trabajo que tuve una vez. Estaba desesperaíto por encontrar un trabajo, de lo que fuera, y ahí mismito que terminé en la enseñanza, fíjese usted, mi leído y escribido amigo. Fue con la Catholic University of the Americas, en Wachingón, District of Columbia. Antes de preguntarme sobre métodos didácticos y planteamientos teóricos sobre la material me espetaron las siguientes lindezas: “¿Y qué piensa del Opus Dei? ¿Tiene vicios privados? ¿Cuántos hijos tiene?” Para mayor transparencia y honradez en el discurso acá les copio mi respuesta, fidedigna 100%:

-Híjole, ahora sí que nos dimos el madrazo, curitas esbirros de Satanás y sus secuaces leguleyos. Ya mismo les pongo línea directa con ellos que están en el mero mero de New York, dizque, por guardar las apariencias. Aunque, bien, Opus, Obra, Dei, de Dios, que me lo enseñó Aurora, mi profesora de latín, que desde aquí saludo. ¿En qué estábamos? Mire, del Opus Dei lo único que digo es que prefiero no hablar de pederastia, ni de dinero y ni mucho menos de las dos cosas mezcladas porque entonces terminamos montando una cadena de prostíbulos de monaguillos regentados por miembros numerarios. Vicios yo no tengo ninguno. Menos matar y robar lo he hecho todo. ¿Hijos en este mundo? Nomás recuerdo que ciertos viciosos se esconden bajo las faldas vaticanas. ¿Entonces me dan el trabajito?

¡Pinche culero el puto cura ése! Se levantó y me empujó por la puerta pa’fuera como poseído por su altísimo señor, el Benedicto de las SS “¡Y no ponga la palabra de Dios en su boca!” -me gritó. A lo que yo tuve que contestarle, claro, “Usted menos, porque usted la devalúa. Si Dios existe, no existe usted. Y no me toque tanto que voy a tener que llamar a Aquilino para que le haga diagnóstico”. Hay que ver cómo está la iglesia católica. Bueno, para cerrar el contenido del párrafo anterior hay que decir que no me dieron el trabajo.

Las ondas catódicas me invitan a soñar. ¿Por qué por la madrugada lo único que echan por la tele es una pléyade de anuncios de almohadas, productos anticelulíticos y refritos de la programación de serie B? Disculpen. Lágrimas de oro. Blanc sur blanc. Neige sur neige. Esta historia se la hubiera contado de forma bien distinta mi partner in crime, la Labaila que baila porque ella es bien arrecha con los bisnes y no tiene problema en solventar los problemas que implican tener que hablar por teléfono. Ella si no llama p’adelante, llama p’atrás. L’Andorre m’avait contée. Yo, en cambio, me niego a hablar con el teléfono con nadie. ¡Que vengan a visitarme! ¡Qué vainas!

Philadelphie. Andorre. Barcelona. Alicante. Longasters. L’Andorre m’avait contée. Parfois, une contradiction. Maintenant, je sais toutes ses secrets. Mais je le pense. Je ne l’écrit pas. Vous savez. La conocí por medio de un amigo común, neighbor de la segunda planta Reinaldo i ara mateix he de dir que j’aime voir ses petits glaçons. Où est la glace et le glacier là-bas? Vous avez d’hiver? J’ai confiance. Il est minuit et j’ai vu la neige tout le jour. Vous devez avoir sentido común. Sentido del humor. Sentido de la orientación. Sentido del equilibrio. Sentido interior. Sexto sentido. Sexo sentido, con los cinco sentidos aun al perder el sentido. Right here, it’s a quarter to five. Sentido. Lágrimas de oro. Blanc sur blanc. A reveure. Neige sur neige. Levittown. Bristol. Once de la noche en París, Berlín, Barcelona. Neu amunt dels cotxes i també a les vies. Sentido. Comencen a encendre els llums a tot arreu. N’hi ha fum aux fireplaces. I guess. Croydon. Do not cross tracks. Ça que je préfère… Sentido del humor ¿Me oíste Bautista? ¿Me escuchaste ?

Le ciel est encore vide. Où sont les étoiles? Up there in the sky? Heaven? Le paradis? El paradís a on tots els terroristas go upon completion of their chores. Cornwells Heights près de Torresdale. Available. Roddy. 267 939 9524. Plastics & Supply Corp. On écoute? L’Andorre m’avait contée. Holmesburg. Minha Philadelphie. Melange de langages, de couleurs, de moi-même. Suburban Station. C’est la vie d’aujourd’hui. ¿Bautista? Borre los párrafos anteriores que me han salido bastante chuecos. ¿Bautista? Y en cuantito pueda llame a Xico o si no a Roddy. ¡Qué verga! Del liqueo del rufo nos encargaremos en otro chancecito porque por ahora ya, already, nous sommes arrivés.

2 comentarios a “Summa”

  1. viclala dijo:

    ese dibu m suena… ajaja! li hai passat el link… segur q li encante veure’s por ahi…

  2. fvillena dijo:

    Clar que sí! El disseny de la Cristina va ser genial! Gràcies Crispis!!

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